martes, 23 de junio de 2009

Quién se dedica a programar y propagar esos peligrosos virus?

Una pregunta reiterativa a lo largo de los años en los que he estado ejerciendo en esta profesión es ésta. Clientes, amigos, conocidos, etc... todos preguntan de dónde parte ese amplio interés por programar y difundir virus por todo el universo. Desde los primeros y arcaicos virus, como el de la pelotita (que todavía debo de tener prisionero en uno de esos antiguos disquetes de 5 1/4), hasta los actuales y sofisticados como Conficker ha transcurrido mucho tiempo y mucha historia en este complejo "mundillo".

No puedo opinar que haya una única razón de todo esto, ni que tenga la respuesta universal a este dilema, pero creo que la motivación ha ido cambiando y evolucionando a lo largo de estas últimas decadas.


Una importante razón de ser de esta evolución, puede haber sido inicialmente un deseo de notoriedad de aquellos, que han esperado obtener beneficios profesionales de sus creaciones, que han obrado siempre en perjuicio de los que se han infectado de ellas. Pero, quizás esto ha sido principalmente en su inicio.


Otros deducían que, quizás, el motivo de todo esto era el de vender más antivirus y medios de protección; que aunque puede ser cierto, no creo del todo, que sea la principal causa, ya que en estos momentos, la batalla del software antimalware ha quedado maltrecha con respecto a la rápida evolución del mismo y su futuro es bastante incierto.


Si existe algo positivo en todo esto, es el descubrimiento constante de brechas de seguridad o vulnerabilidades que afectan al software que se edita comercialmente, que de no ser descubiertas y dadas a conocer por la comunidad hacker en general, estarían solo al alcance de unos pocos pero con mayor poder, que quizás son más peligrosos que todos éstos, y su aprovechamiento podría afectar de manera importante a los que considerasen sus enemigos. El conocimiento nos hace menos vulnerables.


Ahora, sin embargo, lo que mueve toda esta sociedad es el afán de obtener beneficios económicos de cualquier cosa, aunque resulte dañina para los demás. Y no se puede ignorar esta gran verdad, ya que la mayor parte de los virus actuales, no se puede llamar realmente virus, sino que los terminos se mezclan como malware, spyware, troyanos, etc. El tipo de infección actual concentra todo tipo de funciones entre las que se encuentran, el robo de información personal y profesional, datos bancarios, control de grandes redes de equipos comprometidos (botnets y similares), espionaje industrial, control de campañas de marketing a gran escala mediante el robo de información personal, etc.


Se comercia con productos derivados (troyanos indetectables por los antivirus), sistemas de difusión masiva de malware, etc. Y por supuesto mediante la venta o cesión de grandes redes de equipos comprometidos para poder utilizarlos en todo tipo de actividades delictivas (envío de spam masivo, ataques de denegación de servicio a servidores, y cualquier otra actividad que pueda reportar beneficios. Este tipo de negocio denota que actualmente, ésta es la principal finalidad de todo este mercado ilegal.


Y esa, es quizás mi conclusión final: este mundo se mueve principalmente por el beneficio económico de algunos, y los demás tenemos que tratar de limpiar la basura que producen, o incluso tratar de vivir de su reciclaje.

No hay comentarios: